martes 18 de marzo de 2008

A4

Hace un par de semanas fue la primera vez que ví las obras de Peter Callesen. No directamente ...pero aún así, en fotografía son igualmente maravillosas.

Mucho se puede hablar sobre la fragilidad como estrategia formal en la práctica artística. En contradicción al contexto histórico del arte, las esculturas de Callesen no son ni pesadas ni monumentales. Más bien, a través de su delicado material, su flagrante fragilidad evoca un posible fracaso estético, como si siempre estuvieran al borde del colapso, derrumbándose o siendo aplastadas por una mano torpe. De esta manera reformula la práctica escultural, preguntándose sobre la monumentalidad de lo mediano.

Su material de trabajo son folios de A4. Puedes escribir en ellos, dibujar en ellos o incluso cortarlos. En vez de pintar Peter Callesen corta, dobla y de repente un mundo aparece. Transforma las dos dimensiones del papel, en estructuras tridimensionales con tan sólo un cuter. De las blancas superficies ordinarias del papel A4 a narrativas aristas. Con gran cuidado e inmensa paciencia Callesen crea un blanco universo hecho de papel.

2 comentarios:

Víctor dijo...

Y mientras tanto el Amazonas desapareciendo... Hala... a derrochar papel... ayyyyyyysss...

Este es de los que se aburría mucho en clase y fue cogiendo práctica hasta llegar a esto... :P

Ah, bienvenida!!!

Anónimo dijo...

Impresionante...